261538993_3219380681626157_749559549039892941_n

En tu memoria…

No se trata de verse sexy o deseada ante los ojos de los hombres, eso no requiere mayor esfuerzo. Ya que la mayoría que te ve superficialmente sólo desea lo que sus ojos pueden ver… Piel. Pero muchos son lo que no saben que hacer con esa piel después de tenerla tan cerca. Ya que solo piensan en su propio placer. Esos mismos que te arrancan la ropa interior sin detallarte siquiera, esos mismos que no se toman el tiempo para acariciarte la mente, porque su cabeza solo piensa en que te darán la 𝑪𝑶𝑮𝑰𝑫𝑨 del año solo moviéndose como conejito en celo. Esos que no notan tu perfume nuevo, o que compraste zarcillos, brazalete y tobillera. Mucho menos notan que los tacones los usas para verte sexy para él.
Tardaste días en decidir que ropita interior te pondrías para ese encuentro y él te la quitó en solo segundos. Y a pesar de todo lo dejaste ser, lo dejaste hacer lo que quería, lo complaciste. Pero ¿y tú? ¿Quién te complace a ti realmente? Porque aunque eres feliz viéndolo disfrutar de ti y le dedicas tiempo a su placer… Siempre terminas preguntándote a ti misma si estás en el lugar correcto.

La mayoría de las mujeres lo callan, porque sienten que el error es de ellas. Cuando ellas lo hablan, muchos las señalan de manera despectiva, haciéndolas sentir mal por querer sentir más placer. Los más extremos las hacen sentir inseguras, y les piden que no se «arreglen».

La mujer se pone bella por y para ella misma primero, alimentar su ego es necesario. Y eso no está mal. Luego por el hombre que quiere seducir. Pero cuando este no le da la respuesta esperada… Busca la opinión de sus amigas… Y por supuesto, si estas tampoco convencen con sus palabras… Allí la suben a los estados de WhatsApp (seleccionando solo a aquellos que pueden ver ese estado en especial) y siempre habrá alguien que dará el halago que haga clic en su mente y la lleve a darse permiso mentalmente para fantasear sin límites…

Allí se queda, en tu memoria, en un orgasmo de autoplacer en tu habitación o ducha, que te dio más placer que hacerlo realidad. Sin stress, ni compromisos, ni miedo al que te descubran o te señalen de infiel. Y no andas contándole a nadie que te tocaste pensando en él.

Modelo: @gmonascal

262354654_871315396882233_3260415693905408138_n

Dominar tus pensamientos…

Eres tan especial que no cualquier hombre es capaz de leer tus deseos. Porque amar puede cualquiera, pero dar y complacer los placeres más oscuros son sólo para personas ideales, personas especiales. Mujeres como tú necesitan atenciones únicas, que van más allá de los besos, caricias o palabras tiernas. Tu necesitas mordidas, nalgadas y palabras sucias. No todos los hombres tienen ese don especial de complacer esos deseos, no todos tienen el tacto, el tono, la intensidad perfecta, no todos comprenden tu forma de sentir, de desear, de vivir. No se trata de tratarte mal o lastimarte, es dominar tus pensamientos con carácter. No se trata de nalguearte hasta que grites, se trata del placer escondido que logro que supliques. No se trata de promesas de amor eterno o fidelidad… Se trata del placer que causa la lealtad. La sumisión y la entrega a un hombre que si te entiende, a un hombre que te complace a petición de tu boca, el que te regala los orgasmos, el que te seduce, el que te provoca, el que con solo escribirte lo que quiere hacerte, al leerlo se te humedece la boca. Te muerdes los labios, aprietas tus piernas y cierras tus ojos por un momento, fantaseando que pasaría si lo tuvieras tan solo un segundo. Confiésalo 𝒄𝒂𝒓𝒂𝒋𝒊𝒕𝒂 ¿Qué tan profundo? ¿Qué tan profundo?

261612780_249963973790315_8546049508691151328_n

Te pienso…

Sabes que te pienso día tras día, te tengo presente segundo a segundo. Recuerdo esa boca, que me hace temblar de deseo cuando me besa, cuando me muerde y suspira frente a mí. En esas manos, que me incitan al pecado, unas manos que saben volverme loco de placer con sus caricias. Tus ojos, esos ojos que hacen arder mi alma cuando me miran. Te necesito, te deseo, te quiero junto a mí, así sea por unos minutos mientras nos entregamos al placer y al deseo. A olvidarnos del mundo que nos rodea mientras solo nos besamos con pasión y ternura. Mientras nos tocamos cada centímetro de piel y nos volvemos un solo cuerpo. Mis manos necesitan chocar con tu nalgas una y otra vez hasta que ya no aguantes más… Hasta que ambos estemos exhaustos de lujuria y maldad y quedemos abrazados entre las sábanas y el sudor de nuestra piel 🔥