272326006_379592333931841_8700427246623401074_n

Pecado disfrazado de tentación…

Las mujeres a veces no quieren un príncipe que las salve… Muchas veces sueñan con esa especie de anti héroe que les de ese toque de adrenalina en sus vidas. Ese hombre que por instantes te pone la vida de cabeza, te hace pensar en locuras que ningún otro pretendiente hizo antes con tu mente. Ese hombre que con su voz y sus palabras te dibuja cada aventura mentalmente y ya quisieras vivirlas en carne propia. Ese caballero que te hace sentir tan pervertida y caliente, tan sexy y sexual. Ese que te inspira sin importar la hora y a veces sin importar el lugar a jugar con tu cuerpo. Ese que te hace humedecer. Ese que te hace mirarte al espejo y ver lo bella que estás. Porque siempre te recuerda que le encantan tus piernas, tu boca, tus nalgas, tus ojos, tus pies, tu ombligo. Que tu sonrisa lo llena, tu voz lo seduce y cada día que pasa la ansiedad por besarte crece. Esas ganas por ser dueño tú piel, de tus curvas, de tus deseos. Esas ganas de tenerte rendida, de rodillas, mirando hacia arriba. Sintiendo como te desnuda con su mirada, como se muerde los labios cuando te ve allí dispuesta a todo, a entregarte en cuerpo y alma. Él, dispuesto a enseñarte a vivir nuevos placeres, nuevas aventuras, grandes momentos. Tu, decidida a aprender y lista para romper las reglas que te oprimían y no te dejaban ser libre.

Él es el pecado disfrazado de tentación, el fuego que te quema en un infierno de pasión. El responsable de liberar tus más oscuros demonios, y el cómplice de tu más brillante energía ⚡El que logra esa sensación de ternura con un beso y un abrazo desde tu espalda, haciendo que se te erice la piel y en un segundo te pasa la lengua por tu oreja y sientes como esa corriente te hace sentir ganas de rozarlo con tus nalgas hasta sentirlo firme y ansiosa por tenerlo dentro de ti…

¿Ya lo viviste? ¿Qué esperas?

Etiquetas: Sin etiquetas

Los comentarios están cerrados.